15 jun 2012

La Noche del Cuento se pone de gala este miércoles 27 de junio con:
EL POETA A SU CUENTO
Descifrando a César Vallejo

Imágenes integradas 1

La Noche del Cuento pretende rendir homenaje al más grande de los poetas
que nuestro país ha tenido a bien engendrar, César Abraham Vallejo Mendoza.
Esta cantata nos lleva a un recorrido imaginario por la vida del poeta,
combinando sus poemas de amor, nostalgia y reivindicación.
Yeniffer y Manuel descubren una nueva forma de iluminar al vate
resaltando su lado narrativo tan poco conocido para muchos
acompañados de una variedad de instrumentos que darán realce a tan preciada celebración. 

Acompáñanos y sé parte del maravilloso imaginario de "Tiempo de Cuentos".


Cuentan los inseparables:

Yeniffer Díaz y Manuel Conde


Invitado Especial:

Javier Maraví

Director del Grupo Waytay

Este miércoles 27 de junio de 2012 a las 7:30pm
el Centro Cultural CAFAE-SE
Av. Arequipa 2985 San Isidro

Precios:
Sector educación y jubilados 6 soles
Estudiantes y niños 12 soles
Público general 15 soles

23 may 2012

Margaritas


 El doctor Michaelson estaba enseñando a su mujer, cuyo nombre era señora Michaelson, su combinación de laboratorio e invernadero. Era la primera vez que ella iba allí en muchos meses y se había añadido un poco más de equipamiento.
-¿Entonces hablabas en serio, John -le preguntó ella finalmente-, cuando me dijiste que estabas experimentando en la comunicación con flores? Creí que estabas bromeando.
-No del todo -dijo el doctor Michaelson-. Al contrario de lo que cree la gente, las flores tienen un cierto grado de inteligencia.
-¡Pero seguramente no pueden hablar!
-No como hablamos nosotros. Pero contrariamente a lo que la gente piensa, se comunican. Telepáticamente, eso sí, y en imágenes pensadas más que las palabras.
-Entre ellas quizás, pero seguramente...
 -Contrariamente a lo que la gente piensa, querida, incluso la comunicación humano-floral es posible, aunque hasta ahora sólo he podido establecer comunicación en una dirección. Es decir, puedo captar sus pensamientos, pero no enviarles mensajes desde mi mente a la suya.
-Pero... ¿cómo funciona, John?

-Contrariamente a lo que la gente piensa -dijo su marido-, los pensamientos, tanto humanos como florales, son ondas electromagnéticas que pueden ser... Espera, será más fácil si te lo muestro, cariño.

Llamó a su ayudante que estaba trabajando al otro lado de la habitación:
-Señorita Wilson, ¿podría traer el comunicador?
La señorita Wilson trajo el comunicador. Era una cinta para la cabeza de la que salía un cable que llegaba a una barra delgada con un asa aislada. El doctor Michaelson puso la cinta alrededor de la cabeza de su esposa y la barra en su mano.
-Es muy simple de usar -le dijo-. Sujeta la barra cerca de la flor y actuará como una antena que recogerá sus pensamientos. Y así veras, que contrariamente a lo que la gente piensa...
Pero la señora Michaelson no estaba escuchando a su marido. Estaba sujetando la barra cerca de un macizo de margaritas en el alféizar. Después de un momento soltó la barra y cogió un pequeño revolver de su bolso. Disparó primero a su marido y después a su ayudante, la señorita Willson.
Contrariamente a lo que la gente piensa, las margaritas hablan.

Fredric Brown

31 mar 2012

"Cuentos cálidos para corazones otoñales"

            
           Este fue el título del espectáculo que el día 29 de marzo a las 7:30pm se presentara en el Centro Cultural Cafae-SE. Aquella noche pudimos disfrutar de una propuesta diferente, la mamá de un jefe de limpieza pública (Nicolasa) puso de vuelta y media a los humildes trabajadores (Manuel Conde, Yeniffer Díaz y Jorge Bartra) que esperaban ansiosos la ausencia del jefe (Ángel Calvo) para poder contarse unos cuentos entre ellos, pero el jefe se entera de que ellos están narrando historias y él decide regalarles un par para su entretenimiento, igual el tiempo de cuentos fue descontado.

           Fue una noche maravillosa con un público cautivo que se sentía satisfecho a cada minuto con la puesta en escena.  Gracias a los que confían en el trabajo que viene realizando con mucho esfuerzo el equipo de Tiempo de Cuentos en su espacio "La noche del cuento".

17 feb 2012

El niño Travieso



Érase una vez un anciano poeta, muy bueno y muy viejo. Un atardecer, cuando estaba en casa, el tiempo se puso muy malo; fuera llovía a cántaros, pero el anciano se encontraba muy a gusto en su cuarto, sentado junto a la estufa, en la que ardía un buen fuego y se asaban manzanas.
- Ni un pelo de la ropa les quedará seco a los infelices que este temporal haya pillado fuera de casa -dijo, pues era un poeta de muy buenos sentimientos.
- ¡Ábrame! ¡Tengo frío y estoy empapado! -gritó un niño desde fuera. Y llamaba a la puerta llorando, mientras la lluvia caía furiosa, y el viento hacía temblar todas las ventanas.
- ¡Pobrecillo! -dijo el viejo, abriendo la puerta. Estaba ante ella un rapazuelo completamente desnudo; el agua le chorreaba de los largos rizos rubios. Tiritaba de frío; de no hallar refugio, seguramente habría sucumbido, víctima de la inclemencia del tiempo.
- ¡Pobre pequeño! -exclamó el compasivo poeta, cogiéndolo de la mano-. ¡Ven conmigo, que te calentaré! Voy a darte vino y una manzana, porque eres tan precioso.

 Y lo era, en efecto. Sus ojos parecían dos límpidas estrellas, y sus largos y ensortijados bucles eran como de oro puro, aun estando empapados. Era un verdadero angelito, pero estaba pálido de frío y tirítaba con todo su cuerpo. Sostenía en la mano un arco magnifico, pero estropeado por la lluvia; con la humedad, los colores de sus flechas se habían borrado y mezclado unos con otros.

El poeta se sentó junto a la estufa, puso al chiquillo en su regazo, escurrióle el agua del cabello, le calentó las manitas en las suyas y le preparó vino dulce. El pequeño no tardó en rehacerse: el color volvió a sus mejillas, y, saltando al suelo, se puso a bailar alrededor del anciano poeta.
- ¡Eres un rapaz alegre! -dijo el viejo-. ¿Cómo te llamas?
- Me llamo Amor -respondió el pequeño-. ¿No me conoces? Ahí está mi arco, con el que disparo, puedes creerme. Mira, ya ha vuelto el buen tiempo, y la luna brilla.
- Pero tienes el arco estropeado -observó el anciano.
- ¡Mala cosa sería! -exclamó el chiquillo, y, recogiéndolo del suelo, lo examinó con atención-. ¡Bah!, ya se ha secado; no le ha pasado nada; la cuerda está bien tensa. ¡Voy a probarlo! -. Tensó el arco, púsole una flecha y, apuntando, disparó certero, atravesando el corazón del buen poeta.- ¡Ya ves que mi arco no está estropeado! -dijo, y, con una carcajada, se marchó. ¡Habíase visto un chiquillo más malo! ¡Disparar así contra el viejo poeta, que lo había acogido en la caliente habitación, se había mostrado tan bueno con él y le había dado tan exquisito vino y sus mejores manzanas!

El buen señor yacía en el suelo, llorando; realmente le habían herido en el corazón.
-¡Oh, qué niño tan pérfido es ese Amor! Se lo contaré a todos los chiquillos buenos, para que estén precavidos y no jueguen con él, pues procurará causarles algún daño.
Todos los niños y niñas buenos a quienes contó lo sucedido se pusieron en guardia contra las tretas de Amor, pero éste continuó haciendo de las suyas, pues realmente es de la piel del diablo. Cuando los estudiantes salen de sus clases, él marcha a su lado, con un libro debajo del brazo y vestido con levita negra. No lo reconocen y lo cogen del brazo, creyendo que es también un estudiante, y entonces él les clava una flecha en el pecho. Cuando las muchachas vienen de escuchar al señor cura y han recibido ya la confirmación él las sigue también. Sí, siempre va detrás de la gente. En el teatro se sienta en la gran araña, y echa llamas para que las personas crean que es una lámpara, pero ¡quiá!; demasiado tarde descubren ellas su error. Corre por los jardines y en torno a las murallas. Sí, un día hirió en el corazón a tu padre y a tu madre. Pregúntaselo, verás lo que te dicen. Créeme, es un chiquillo muy travieso este Amor; nunca quieras tratos con él; acecha a todo el mundo. Piensa que un día disparó, una flecha hasta a tu anciana abuela; pero de eso hace mucho tiempo. Ya pasó, pero ella no lo olvida. ¡Caramba con este diablillo de Amor! Pero ahora ya lo conoces y sabes lo malo que es.

7 feb 2012

Un cuento hindú

Desde tiempos inmemoriales los maestros hindúes han insistido en la necesidad de mantenerse conectado con el ángulo de quietud tanto en lo agradable como en lo desagradeable. Han exhortado siempre a la ecuanimidad, que es esa energía de claridad que nos permite ser nosotros mismos a pesar de la contingencia y las viscisitudes, ya que en el mundo exterior todo es fluctuante.

El discípulo llevaba meses recibiendo aplicadamente la enseñanza espiritual del mentor. Un día, de repente, el amestro miró a los ojos al discípulo y le dijo:

- Sé como un muerto.

El discípulo se quedó perplejo. No entendía nada.

- No te comprendo, maestro -vaciló- A qué te refieres?

El maestro sonrió. Era la sonrisa del que ha alcanzado la calma profunda.

- Mi muy querido -dijo-, acércate al cementerio más cercano y, con todas las fuerzas de tus jóvenes y vigorosos pulmones, empieza a gritar toda suerte de halagos a los muertos.

Aunque sorprendido, el disípulo siguió las indicaciones del mentor y acudió al cementerio. Comenzó durante varios minutos a gritar halagos a los muertos. Luego regresó ante el maestro, quien le preguntó:

- Qué han respondido los muertos?
- Nada, maestro, no han respondido nada.
- Muy bien. Pues vuelve ahora al cementerio y comienza a proferir insultos contra los muertos.

Así lo hizo el discípulo. Una vez en el cementerio empezó a gritar insultos contra los muertos y luego regresó junto al maestro.

- Qué han respondido los muertos?
- Nada- respondió el discípulo-. Nada en absoluto.

Y el maestro dijo:

- Así tienes que ser tú siempre, como un muerto, o sea, indiferente a los halagos y a los insultos.

El Maestro declara:

Los que hoy te elogian, mañana te pueden insultar; los que hoy te insultan, mañana te pueden halagar. Permanece indiferente a halagos e insultos.


El perro y el espejo

"Hace mucho tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, existía una casa abandonada. Cierto día, un perro buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El animal subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir, se topó con una puerta semi-abierta; lentamente entró en el cuarto.

Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto había 1000 perros más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El perro comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los otros 1000 hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los otros 1000 también le sonreían y ladraban alegremente con él.

Cuando el perro salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo:

- "Qué lugar tan agradable. ¡Voy a venir mas seguido a visitarlo!"

Tiempo después, otro perro callejero entró al mismo sitio, por ende, al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Éste empezó a gruñir y obviamente vio como los otros 1000 le gruñían.

Comenzó a ladrarles ferozmente y ellos también le ladraron. Cuando salió del cuarto pensó:

- "Que lugar tan horrible es este. ¡Nunca mas volveré a entrar allí!

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: "La casa de los 1000 espejos".

Varias veces he escuchado que "todos los rostros del mundo son espejos"... ¿Cómo te gustaría enfrentar al mundo?.

Decide cuál rostro mostrarás y decide llevarlo por dentro. Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan; sólo se sienten con el corazón.

Antes de ver un arco iris, tienes que ver un poco de lluvia... No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones."